escribe Oberdán Rocamora

Redactor Estrella, especial

para JorgeAsisDigital.com

Mientras el FBI demora la llegada providencial para detener al tenaz dirigente deportivo, la magia del Peronista Originario Diego Santilli, el Bermellón, flamante Premier, se esmera en el objetivo reelectoral de Javier Milei, el Tertuliano que preside el consagrado Gobierno de Consultores.

Como prioridad, el Premier penetrante se obstina en consolidar el equilibrio utopista en la interna tétrica de los vértices del Triángulo de Hierro (fundido).

Los Celestiales de Santiaguito, el Neo Giacomini y los tuiteros de la Batalla Cultural, contra los Territoriales de la señora Karina, la Guantanamera con los Menem, los Primos Pragmáticos que van, en efecto, a los bifes.

Durante gran parte del tiempo invalorable, el Bermellón se obstina en aflojar las tuercas de los gobernadores dialoguistas, mandatarios peronistas de rosca floja que pueden estar en condiciones de facilitar la permanencia del Fenómeno Milei, más allá de 2027.

“Los compañeros me critican con facilidad -confiesa el gobernador dialoguista de rosca floja- pero me votaron para resolver los problemas de la provincia. Y peleado con el poder central nunca podré pagar siquiera los sueldos”.

Las tramas del Movimiento

En virtud de la eficiencia metodológica, el Premier Santilli sabe que para conseguir la reelección de Milei resulta insuficiente el 37% duro que aún lo apoya.

Significa que para ser reelecto debe tener éxito en la primera vuelta, poco menos que imposible con la norma vigente de las PASO, primarias y obligatorias.

Para el objetivo, es importante reproducir la fragmentación de la legión de opositores.

Lo mejor que supo instalar el malentendido de Milei es que no tiene una considerable oposición de fuste. En realidad, Milei cree seriamente que es su máximo opositor, por los frecuentes balazos que se dispara en los pies.

La fábula de la carencia de desafiadores de fuste es fabulosamente inexacta. Ni siquiera se encuentran sabiamente convencidos de que el peronismo, otra vez, prepara simultáneas recetas de alternativas.

Roscas flojasEn su indecorosa inocencia, el Movimiento candoroso lo inventó oportunamente a Milei.

Consta que lo financió y que le cuidó los votos como si fueran propios. Incluso le aportó los trascendentales contadores de sufragios.

Invariablemente Milei conoce las tramas del Movimiento a la perfección, casi desde adentro, desde que se desempeñaba en la Corporación y lucía aptitudes de torrentoso dador de ideas innovadoras que se le transmitían a Guillermo Francos, el Gentleman, cuando presidía el Banco Provincia, en tiempos ambiciosamente electorales del gobernador Daniel Scioli, líder de la Línea Aire y Sol, resignadamente candidato presidencial de La Doctora perversa que le endosó la tobillera metafórica de Carlos Zannini, el Cenador, vencedor inapelable de Julio De Vido, el Pulpo, en la interna que aún sirve para interpretar el kirchnerismo que Milei hoy degrada con enfática autenticidad.

La espiritualidad de las cajas

Mientras Scioli se redujo como Secretario de Turismo y Deportes del presidente Milei, y el apartado Francos busca y aún no encuentra la manera de volver, emerge alguien capacitado en el peronismo y es para colmo intelectual.

Axel, el Gótico, frontal adversario del Fenómeno Milei que Santilli pugna artificialmente por extender hasta 2031.

Se trata del primer gobernador de la Provincia del Pecado que confronta duramente, en 44 años de democracia, con los arrebatos del poder presidencial.

Sin embargo, se encuentra infortunadamente enfrentado por tonterías con La Doctora tan disruptiva que lo supo premiar, primero, con el ministerio de Economía, y luego como postulante a la gobernación. Para encarar la campaña con un automóvil mediano y cuatro compañeros que siguen a Axel desde la agrupación “Tontos pero no Tanto”. 

La disrupción de La Doctora consistió en intercalar un transparente como Axel en la mesa de los pecadores que suelen enfrentarse por la espiritualidad de las cajas.

Ningún litigio teórico de relativa derecha o de distintos niveles de progresismo.

Roscas flojasLo concreto, para los pecadores, son las cajas que determinan los conflictos en la política contemporánea.

En adelante se registra el proceso extraño.

Los pecadores se fascinaron con el transparente que de pronto se hizo experto en cajas, y a ningún “tonto” de los que lo acompañan desde los centros de estudiantes les permite tentarse con la vulgaridad de las contraprestaciones.

Axel se consolida con los pecadores como un legítimo pesado de Buenos Aires. Pero queda como un ingrato con La (Agencia de Colocaciones) Cámpora. Malentendido originado en la rosca floja de una elección legislativa que motivó la introducción del funcionario pecador que se entendió como una intervención en la provincia.

Ocurre que los casi cincuentones baluartes de la Agencia creen que el gobernador ahora se dispone a emanciparse de La Doctora que lo diseñó. Porque prefiere entonar canciones nuevas.

Le reclaman al ingrato que ni siquiera se atreve a visitarla en el departamento en blanco y negro de San José, donde la heroína padece la escandalosamente injusta prisión domiciliaria. Consecuencia de la concepción recaudatoria del poder que enarbolaba el histórico “compañero de vida”, Néstor, el Furia que mantuvo la insolencia de morir cuando no le correspondía.

Otras recetas

Pero Axel no es el único solvente que confronta con el Fenómeno Milei. Se anota Sergio Uñac, Gerente de Banco, verdadera antítesis cultural de Milei que sin embargo tiene su misma edad.

Astrológico Perro de Metal. Uñac es diametralmente opuesto a Milei, exactamente distinto.

Roscas flojasHombre normal, prolijo, de perfil bajo, experimentado administrador que fue alcalde de su pueblo, dos veces gobernador de San Juan e intenta alcanzar la máxima investidura desde el peronismo federal. Como si fuera otro Menem de La Rioja, otro Kirchner de Santa Cruz, con el beneplácito del anclaje entre los gobernadores que contemplan o acaso esperan con inciertas expectativas por el plausible lanzamiento de Gerardo Zamora, el Ambidiestro, acaso el más radical de los peronistas y el más peronista de los radicales que nada tiene que aprender en materia de poder.

Y siempre está la inmanencia de Sergio, el Profesional, probablemente el político compacto mejor informado, aunque arrastra un litigio penoso con la sociedad.

Dos veces fue candidato a la presidencia y a los 54 años aún conserva la penúltima bala en la recámara que sabrá utilizar.